
El presidente Rodrigo Paz afirmó que recibió un Estado sin recursos y con un desfalco que, según sus informes preliminares, supera los 15.000 millones de dólares. Indicó que la gestión anterior ejecutó la totalidad del presupuesto disponible y que las arcas públicas quedaron vacías. Mencionó el caso de los radares, por los cuales el país pagó 360 millones de euros, pero que no operan.
Paz señaló que los hechos identificados serán llevados ante instancias correspondientes con respaldo documental, con el fin de evitar situaciones de persecución política. Aseguró que se impulsa una revisión de créditos y proyectos aprobados, mientras se elaboran instrumentos legales para reordenar el funcionamiento estatal. Reiteró que el monto del presunto daño económico podría aumentar conforme avance la investigación.
El mandatario sostuvo que, pese a la crisis financiera, el suministro de gasolina y diésel está garantizado. También informó que se ejecutan acciones contra redes internas y externas dedicadas al desvío de combustibles. Añadió que la estabilidad reciente en el dólar y el riesgo país responde a la confianza generada por la nueva administración.



