La Central Obrera Boliviana (COB) rechazó el cierre definitivo de Manaco y advirtió que no permitirá que cientos de familias queden sin empleo. La organización expresó su respaldo a los más de 600 trabajadores afectados por el anuncio.
Mediante un pronunciamiento, calificó la decisión empresarial como unilateral y exigió a los propietarios presentar informes financieros que respalden las pérdidas de aproximadamente Bs 130 millones reportadas por la compañía.
La COB también pidió la intervención del Ministerio de Trabajo para garantizar la estabilidad laboral y el respeto a los derechos de los trabajadores. Sostuvo que el pago de beneficios sociales no exime a la empresa de su responsabilidad de preservar las fuentes de empleo.



