Más de Bs 820 millones se destinaron a la construcción de más de 20 plantas industriales en Chuquisaca, pero ninguna está en funcionamiento. Varias permanecen inconclusas y otras no pueden operar por falta de materia prima, energía, personal especializado y capital.
Uno de los casos es la planta de chirimoya y durazno de Presto, diseñada para procesar 2.000 toneladas al año, pese a que la producción local apenas alcanza las 10 toneladas. Además, según el asambleísta Óscar Laguna, la infraestructura no cuenta con energía para funcionar.
Especialistas cuestionan la falta de estudios de factibilidad y modelos de gestión para administrar las instalaciones. Varias deben ser transferidas a los municipios, aunque todavía no está claro cómo financiarán su funcionamiento.



