El Juzgado Federal del Distrito Este de Virginia rechazó la solicitud de la defensa del presunto narcotraficante Sebastián Marset para excluir del juicio las declaraciones brindadas ante agentes de la DEA. La Fiscalía estadounidense confirmó la admisión de todas las pruebas recolectadas desde su captura en marzo de 2026. Los abogados del procesado intentaron catalogar sus manifestaciones como charlas informales o de origen ilegal bajo la doctrina del fruto del árbol envenenado.
Las autoridades judiciales determinaron la validez de los testimonios debido al consentimiento del acusado y la renuncia explícita a la presencia de una representación legal durante los interrogatorios. Marset admitió la entrega de dinero por parte de sus colaboradores e interactuó con los investigadores en tono de broma para buscar una reducción de condena. Además, reveló de forma voluntaria detalles sobre inversiones en cargamentos de cocaína e incautaciones de bienes de lujo en Bolivia.
La causa contempla cuatro cargos principales asociados al narcoterrorismo, la distribución de sustancias controladas en jurisdicción estadounidense y el lavado de dinero. El juicio definitivo iniciará el 11 de enero de 2027 en la ciudad de Alexandría. En caso de recibir un fallo condenatorio por su actividad como líder del tráfico de drogas en la región, la justicia norteamericana aplicará la pena de prisión de por vida.



