El incremento del precio del petróleo y la subida del dólar en los mercados internacionales generan presión sobre la economía boliviana y podrían afectar la gestión del presidente Rodrigo Paz, según el economista Fernando Romero. El analista señaló que el contexto internacional, marcado por la guerra en Oriente Medio, provoca cambios que impactan en el mercado energético y financiero del país.
Desde diciembre de 2025, Bolivia aplica un sistema en el que los precios de los combustibles se ajustan al mercado internacional tras el levantamiento de la subvención estatal. Romero indicó que, con el petróleo por encima de los 100 dólares por barril, el Estado enfrenta un mayor costo para importar combustibles y derivados, lo que también puede influir en el nivel de inflación.
El especialista explicó que el fortalecimiento del dólar también genera presión en el mercado cambiario. Según datos del análisis económico, la divisa estadounidense supera los Bs 9,50 en el mercado paralelo, situación que complica la compra de hidrocarburos y otros productos en el exterior.
Ante este escenario, Romero planteó la posibilidad de restablecer un sistema de precios congelados en combustibles para reducir el impacto económico. El analista advirtió que, si el contexto internacional se mantiene con altos costos energéticos, Bolivia podría enfrentar mayor presión fiscal, inflación y dificultades en el abastecimiento de diésel y gasolina.



