Los panificadores de El Alto declararon un paro indefinido ante la falta de harina en los mercados tras el anuncio del presidente Rodrigo Paz de finalizar la subvención estatal. El sector afirmó que no logra abastecerse y que la producción de pan quedó comprometida en toda la urbe alteña.
Los dirigentes también cuestionaron los controles municipales que verifican el precio del pan, cuyo valor llegó a 80 centavos en las últimas jornadas. Desde el sector indicaron que antes el costo se mantenía en 50 centavos y que los decomisos generan mayor tensión con las autoridades.
Juan de Dios Castillo, representante de los panificadores, explicó que la medida solo concluirá cuando autoridades nacionales y municipales participen en la elaboración del producto para constatar los nuevos costos. Afirmó que ese procedimiento permitirá transparentar la estructura de precios.
El sector reiteró su rechazo a los operativos de control instalados por la Alcaldía de El Alto, mientras la población reporta una disminución en la oferta y variaciones de precios en diferentes zonas. El conflicto se suma al incremento de costos anunciado tras la retirada de la harina subvencionada.



