El Gobierno trabaja en un plan para focalizar los precios del Gas Licuado de Petróleo, el gas natural y la electricidad, con tarifas diferenciadas según la capacidad de pago de los usuarios. La viceministra de Hidrocarburos, Tatiana Genuzio, advirtió que Bolivia podría quedarse sin gas en 2029 y tendría que comenzar a importar el energético.
Genuzio explicó que el gas importado cuesta alrededor de 13 dólares por millón de BTU en el mercado internacional, unas diez veces más que el precio que pagan actualmente las generadoras eléctricas. Según la autoridad, trasladar esos costos al consumidor podría elevar en más del 50% los precios del GLP, el gas domiciliario y vehicular, además de la electricidad producida con ese recurso.
La viceministra señaló que la propuesta busca proteger a los sectores vulnerables mediante tarifas menores, mientras otros usuarios podrían pagar más. También reconoció que la caída de la producción nacional y los subsidios en la cadena de hidrocarburos presionan las cuentas del sector. El Gobierno aprobó recientemente un decreto que autoriza la importación excepcional de gas natural y gas natural licuado para consumo propio y generación eléctrica.



