El economista Gonzalo Chávez alertó que el aumento del precio internacional del petróleo puede obligar al Estado a volver al subsidio de los combustibles en Bolivia. Según explicó, si la cotización del barril mantiene la tendencia alcista por el conflicto entre Estados Unidos y países de Medio Oriente, el Gobierno deberá importar carburantes a un costo superior al previsto tras el ajuste aplicado meses atrás.
Chávez recordó que cuando la gasolina se comercializaba a Bs 3,74, el barril se ubicaba en $us 29, y que al modificarse el esquema de precios la referencia internacional alcanzaba los $us 54. Indicó que si el crudo sube de 50 a 70 u 80 dólares, el Estado asumirá la diferencia si decide sostener el precio actual de Bs 6,96 por litro.
El analista económico también señaló que el incremento del dólar en los mercados globales encarece aún más la importación de gasolina y diésel. Con un tipo de cambio internacional elevado, el Tesoro requiere más bolivianos para cubrir el mismo volumen de compra, lo que aumenta la presión fiscal.
Finalmente, advirtió que el valor de los combustibles en países vecinos se ajusta al mercado externo. Si Bolivia mantiene precios internos congelados frente a un barril más caro, se incrementa el riesgo de contrabando hacia otras naciones, lo que podría afectar el abastecimiento interno.



