El coronel Erick Correa, uno de los policías que participó en la captura de Sebastián Marset, denunció que es perseguido junto a su familia y afirmó que las acusaciones en su contra surgieron tras afectar un presunto sistema de protección al narcotraficante uruguayo.
Correa fue mencionado en la investigación por la supuesta desaparición de maletas de la vivienda de Marset, en el barrio Las Palmas de Santa Cruz. El oficial sostuvo que su participación se limitó a la captura y el traslado del uruguayo hasta el aeropuerto de Viru Viru, donde fue entregado a la DEA. Aseguró que cuenta con la georreferencia de su celular para respaldar su recorrido.
Desde la clandestinidad, el coronel afirmó que está dispuesto a colaborar con la investigación y entregar el teléfono que utilizó durante el operativo, pero pidió garantías para presentarse ante las autoridades. También solicitó que otros policías declaren para esclarecer las presuntas irregularidades y determinar responsabilidades.



