El exministro de Gobierno, Carlos Romero, planteó cortar las rutas de suministro ilegal de armas procedentes de Estados Unidos y Argentina para debilitar a las organizaciones criminales que operan en Bolivia. Advirtió que estos grupos fortalecen su capacidad operativa mediante el acceso a armamento y otros recursos logísticos.
Romero mencionó al Primer Comando de la Capital y al Comando Vermelho entre las organizaciones caracterizadas por su violencia y estructura militar. Sus declaraciones se producen en medio de la preocupación por el incremento de los casos de sicariato en Santa Cruz.
La exautoridad también señaló que los vehículos indocumentados, conocidos como autos chutos, podrían utilizarse como moneda de cambio para introducir armas de forma clandestina. Sin embargo, presentó esta posibilidad como una hipótesis y pidió identificar y cerrar las rutas de abastecimiento ilegal.


