El exministro de Defensa Reimy Ferreira afirmó que presuntos intereses vinculados al narcotráfico habrían obstaculizado el funcionamiento de los radares en Bolivia para mantener al país como corredor del tráfico de drogas hacia Brasil, Argentina y Paraguay.
Ferreira, quien ejerció el cargo durante el gobierno de Evo Morales, sostuvo que desde el inicio del proyecto, entre 2015 y 2016, hubo falta de cooperación y obstáculos de algunas instancias. Sus declaraciones surgen después de que el Gobierno denunciara a cuatro exministros por un presunto daño económico relacionado con el proyecto.
Según el Gobierno, la inversión habría ocasionado un daño económico superior a los Bs 1.000 millones. De los 11 radares, dos funcionaban sin observaciones, nueve presentaban observaciones y dos no estaban operativos, según los datos difundidos por las autoridades.



