La Central Obrera Departamental de Cochabamba planteó un incremento del 100% al salario mínimo nacional y del 30% al salario básico, ante el encarecimiento de la canasta familiar. Su ejecutivo, Edgar Salazar, sostuvo que el salario mínimo actual de Bs 3.300 debería duplicarse.
Salazar justificó la demanda por el impacto económico que, según afirmó, generan las medidas del Gobierno, particularmente la eliminación de la subvención al diésel y la posibilidad de retirar también el subsidio a la gasolina. El dirigente pidió que cualquier ajuste salarial considere el aumento del costo de vida de las familias.
Además, propuso que los asambleístas nacionales reciban como remuneración el equivalente a un salario mínimo y cuestionó los beneficios que perciben. Las organizaciones departamentales de la Central Obrera Boliviana preparan sus resoluciones para un encuentro nacional, donde presentarán sus propuestas frente a la situación económica.



