La Unión Europea incorporó a Bolivia a su lista de terceros países de alto riesgo en materia de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
La decisión implica que las instituciones financieras europeas deberán aplicar controles reforzados a operaciones vinculadas con Bolivia, con mayores verificaciones sobre el origen y destino de fondos.
Bolivia deberá avanzar en reformas exigidas por la UE y el GAFI para revertir la clasificación, entre ellas fortalecer investigaciones por lavado de activos y actualizar la información sobre beneficiarios finales de empresas.



