El presidente de Chile, Gabriel Boric, decretó estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío debido a los incendios forestales que golpean el sur del país. La emergencia deja al menos 15 personas fallecidas y más de 50.000 evacuados, según reportes oficiales.
Brigadas y equipos de emergencia enfrentan 19 focos activos en distintas zonas, 12 de ellos concentrados en las dos regiones bajo la medida excepcional. Desde el Gobierno chileno se informó que todos los recursos disponibles se movilizan para contener el avance del fuego.
Las llamas alcanzaron sectores poblados, en especial en Penco y Lirquén, dentro de la región del Biobío. Autoridades de emergencia señalaron que este sector registra el mayor número de evacuaciones y los daños más severos, con viviendas y vehículos afectados.
Chile arrastra un historial reciente de incendios de gran magnitud, sobre todo en la franja centro-sur. En 2024, siniestros registrados en las cercanías de Viña del Mar dejaron más de un centenar de fallecidos y miles de damnificados, lo que refuerza la preocupación ante la actual crisis.



