El ministro de Planificación, Fernando Romero, prometió la regularización en el suministro de diésel tras el atracadero de un buque en Chile con casi 50 millones de litros del carburante. La autoridad atribuyó la escasez del combustible a las tensiones bélicas internacionales entre Estados Unidos, Israel e Irán, conflicto que genera una alta presión sobre las tarifas del petróleo.
A pesar de los anuncios oficiales sobre un trabajo continuo para solucionar el problema, el transporte pesado afronta esperas de horas y días en las estaciones de servicio de Santa Cruz, La Paz y Cochabamba. Buses y camiones abarrotan las vías a la espera del insumo necesario para retomar sus operaciones cotidianas.
Por su parte, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, criticó la gestión estatal y recordó que garantizar el suministro es una obligación formal del Estado. El sector del campo mantiene su alerta por el impacto directo de esta escasez en las tareas de siembra, cosecha y transporte de alimentos.



