Nadia Beller aseguró que no participó en los presuntos delitos atribuidos a Fernando Cerimedo y sostuvo que no tenía obligación legal de denunciarlos porque no es funcionaria pública.
La activista y abogada explicó que conoció los hechos de manera referencial y que su relación de convivencia con Cerimedo también constituía, según su interpretación de la norma penal, un impedimento para una eventual denuncia. Además, rechazó que su conducta pueda ser considerada encubrimiento.
Beller afirmó que no denunció antes debido a la influencia que, según señaló, Cerimedo ejercía sobre organismos policiales y unidades de investigación. También expresó desconfianza en el sistema judicial y cuestionó a jueces que, a su criterio, responderían a intereses económicos.



