El ejecutivo de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo, afirmó desde la clandestinidad que la participación de su sector en cualquier convocatoria al diálogo dependerá de la decisión que asuman las bases movilizadas.
A través de un video, el dirigente sostuvo que no asistirá a reuniones sin una determinación previa de los afiliados y sectores movilizados. Además, indicó que, si las bases deciden continuar con las protestas, la dirigencia mantendrá esa postura en medio del conflicto social que atraviesa el país.
Argollo también cuestionó al Gobierno del presidente Rodrigo Paz y afirmó que se gobierna mediante decretos. El dirigente permanece en la clandestinidad mientras continúa vigente una orden de aprehensión en su contra, confirmada por el fiscal general del Estado, Roger Mariaca.



