Una playa en Omán quedó cubierta por una capa rojiza tras la acumulación de miles de camarones y krill muertos, generando imágenes virales en redes sociales. El fenómeno dio la impresión de que el mar había cambiado de color.
Reportes internacionales señalan que los crustáceos fueron arrastrados hasta la orilla, cubriendo gran parte de la arena y tiñendo el agua cercana. Al observar de cerca, se evidencia la presencia masiva de estos organismos sin vida.
Especialistas indican que el hecho estaría relacionado con cambios en las corrientes marinas, variaciones de temperatura y condiciones oceánicas. Estos factores pueden desplazar grandes concentraciones de especies hacia zonas costeras.



