A un año del colapso de la laguna El Kenko en el norte de Potosí, la Alcaldía de Llallagua y familias de la comunidad de Andavilque acordaron la reubicación de los afectados en un nuevo terreno fuera de la zona contaminada por desechos mineros. La medida busca reducir riesgos para la salud y garantizar condiciones seguras de vida.
El acuerdo contempla la construcción de viviendas para las familias que aceptaron el traslado. De las 60 familias afectadas, 20 sufrieron impacto directo y 40 indirecto. La mayoría decidió reubicarse, aunque un grupo mantiene su rechazo a dejar la comunidad.
El proceso incluye un censo técnico de viviendas y lotes a cargo de la Unidad de Gestión de Riesgos, que permitirá planificar la edificación. El desastre ocurrió el 16 de marzo de 2025, dejó una persona fallecida, decenas de viviendas dañadas, más de 500 animales muertos y afectaciones a cultivos e infraestructura.



