Una comisión de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, la Agencia Nacional de Hidrocarburos y dirigentes del transporte inspecciona este viernes la planta de Senkata, en El Alto, para verificar la calidad de la gasolina. La medida forma parte de los acuerdos alcanzados tras el conflicto que paralizó el transporte en La Paz y El Alto.
La delegación realiza toma de muestras para pruebas de laboratorio que serán comparadas con combustibles importados desde otros países. El objetivo es evaluar la calidad en distintos puntos de la cadena de suministro, desde el origen hasta las estaciones de servicio.
Además, el sector del transporte anunció la presentación de solicitudes de resarcimiento por daños atribuidos a la gasolina, mientras se prevé el inicio de pagos en los próximos días. Las autoridades señalaron que la verificación busca restablecer la confianza de la población en el abastecimiento de combustible.



