El Gobierno proyecta una tasa de inflación entre 12% y 17% para la gestión 2026, en medio del proceso de ajuste del Presupuesto General del Estado. Aunque aún no existe una cifra oficial, el rango fue adelantado por el Ministerio de Economía como parte de las previsiones macroeconómicas para el próximo año.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, señaló en una entrevista con UNITEL que la proyección oficial se ubica por debajo de las estimaciones de organismos multilaterales. Según explicó, el escenario previsto se aleja de proyecciones anteriores que advertían niveles de inflación superiores al 30%.
En 2025, Bolivia registró una inflación acumulada de 20,40%, la más alta en más de dos décadas, superando ampliamente la meta anual de 7,5% fijada por el Gobierno del expresidente Luis Arce. Factores como la escasez de dólares y combustibles, la caída de las reservas internacionales y los bloqueos de caminos presionaron los precios de la canasta familiar.
Espinoza indicó que, tras ajustes económicos recientes, algunos productos comenzaron a mostrar una desaceleración en el aumento de precios, especialmente en alimentos básicos como carne, pollo y huevo. Además, afirmó que el Ejecutivo evalúa medidas de alivio para productores y pequeñas empresas con el objetivo de reducir costos y contener los precios al consumidor.



