La captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en Santa Cruz fue considerada por autoridades de Estados Unidos como el primer gran resultado de la iniciativa regional denominada “Escudo de las Américas”. El programa busca fortalecer la cooperación entre países para combatir el crimen organizado transnacional.
El Departamento de Estado estadounidense señaló que la detención del capo marca el fin de su trayectoria criminal y destacó la cooperación policial entre Bolivia y Estados Unidos. La acción también fue valorada por autoridades de Paraguay y Uruguay como un avance en la lucha contra el narcotráfico.
Desde Bolivia, el zar antidrogas Ernesto Justiniano afirmó que la aprehensión de Marset representa un punto de inflexión, aunque advirtió que neutralizar a un líder criminal es solo el primer paso. Las autoridades señalaron que el objetivo ahora es desarticular las redes que operaban con el narcotraficante en varios países.



