El presidente Rodrigo Paz dispuso la militarización de las plantas estratégicas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos tras denunciar un sabotaje vinculado a la calidad de la gasolina. El resguardo comenzó a las 06:00 de este lunes con apoyo de las Fuerzas Armadas, con el objetivo de proteger la cadena de producción y distribución de combustibles.
El mandatario afirmó que el incidente no responde a una falla técnica, sino a una acción deliberada orientada a desestabilizar su gestión. Señaló que el Gobierno busca garantizar trazabilidad total en la estatal petrolera y reforzar controles internos ante presuntas estructuras organizadas.
Como parte de las medidas técnicas, desde el martes 3 de marzo se incorporarán aditivos antioxidantes a nivel nacional para estabilizar la gasolina, mejorar el rendimiento del motor y evitar degradación del carburante. El Ejecutivo aseguró que la medida no implicará incremento en el precio de los combustibles.
Además, el Gobierno habilitó un sistema de registro para usuarios afectados a través del B-SISA, RUAT, SEGIP y SOAT, con el fin de canalizar compensaciones. El Presidente anticipó que las investigaciones derivarán en procesos judiciales contra los responsables identificados.



