En el marco de los 245 años de la gesta libertaria de Oruro, el Gobierno presentó este martes el proyecto corredor Oruro–Puertos del Pacífico, una iniciativa estratégica que apunta a fortalecer la conectividad regional y posicionar a Bolivia como un eje de integración entre los océanos Atlántico y Pacífico. Durante el acto, el presidente Rodrigo Paz exhortó a los gobiernos subnacionales a alcanzar acuerdos para evitar bloqueos que perjudiquen el desarrollo del país.
“El problema es que si llevamos adelante un proyecto que vale casi 100 millones de dólares, de qué sirve hacer obras en Bolivia si vamos a bloquearnos entre bolivianos. Esto tiene que resolverse con acuerdos entre los departamentos”, manifestó el mandatario.
Paz destacó que Bolivia cuenta con ventajas estratégicas para ofrecer conectividad a los países vecinos, en especial a Brasil, Paraguay, Chile y Perú, remarcando el rol de Oruro como centro logístico clave. Señaló que el departamento debe consolidar su puerto seco y fortalecer su vínculo comercial con los puertos del Pacífico.
Desde el Gobierno se apunta a la consolidación del Corredor Bioceánico Central Andino Amazónico, que contempla la ruta F-31, la segunda circunvalación de Oruro y la incorporación del tramo Aiquile–Toro Toro–Mallku Khota–Sacaca a la Red Vial Fundamental, con el objetivo de dinamizar el comercio internacional y el turismo.
“El bloqueo no se respeta porque bloquea el destino de la nación. Bolivia está llamada a ser el corazón de América y la conectividad entre naciones”, afirmó el Presidente, aunque aclaró que la protesta pacífica es un derecho reconocido.
Por su parte, el viceministro de Vivienda, Joshua Bellott, señaló que el proyecto permitirá no solo evitar conflictos en rutas estratégicas, sino también atraer carga internacional desde Brasil. Indicó que el 50% de las exportaciones y el 51% de las importaciones del país ya transitan por territorio orureño, lo que demuestra la importancia de mejorar la calidad y conectividad de las carreteras.
La iniciativa busca consolidar a Oruro como un eje integrador, logístico y comercial, fortaleciendo el comercio regional y la proyección internacional de Bolivia.



