Una familia fue desalojada de la vivienda que ocupaba desde hace más de diez años en la zona de Senkata, en la ciudad de El Alto. La medida se ejecutó tras una determinación judicial que reconoció la propiedad del terreno a un tercero.
De acuerdo con vecinos del sector, la familia residía de forma continua en el lugar y cumplía funciones sindicales dentro de la zona. Tras el desalojo, los afectados permanecen en la vía pública, junto a un menor de edad que asiste diariamente a la escuela.
Los residentes de Senkata expresaron su preocupación por la situación y solicitaron la intervención de las autoridades competentes. Indicaron que el fallo judicial favoreció a la persona identificada como propietaria legal del terreno, lo que derivó en la expulsión de la familia.
Los vecinos pidieron al Gobierno y a instancias judiciales una revisión del caso, además de apoyo para los afectados. Señalaron que el desalojo genera un impacto social en la zona y plantearon la necesidad de una respuesta institucional.



