El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, anunció la disposición de su gobierno para iniciar negociaciones con Estados Unidos, siempre que el proceso se desarrolle en un contexto sin amenazas ni exigencias consideradas irrazonables, en medio de la creciente tensión con Washington.
El mandatario informó que instruyó al ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, a entablar un diálogo con la administración de Donald Trump si existen garantías de respeto a los intereses nacionales de Irán y bajo principios de dignidad, prudencia y equidad, tras gestiones diplomáticas impulsadas por países de la región.
La apertura al diálogo surge en un escenario marcado por advertencias de Estados Unidos sobre una posible acción militar y presiones para que Teherán abandone su programa nuclear y balístico, tema que Irán sostiene tiene fines pacíficos y se rige por tratados internacionales vigentes.
Desde Teherán también se remarcó que cualquier negociación deberá centrarse exclusivamente en el tema nuclear, sin incluir el programa balístico, y que no se aceptará el traslado de uranio enriquecido fuera del país, condición reiterada por altos asesores del liderazgo iraní.



