El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, responsabilizó a la anterior gestión de gobierno por los problemas detectados en la calidad de la gasolina y afirmó que el combustible que actualmente importa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) cumple con las especificaciones técnicas. La autoridad señaló que la mezcla con etanol se realizó conforme a norma y que el inconveniente no se originó en el producto importado.
En medio de reclamos de conductores particulares y del transporte público, especialistas identificaron presencia de carbonilla en algunos motores, un residuo que puede provocar daños mecánicos. Medinaceli explicó que el origen del problema se encuentra en residuos acumulados en tanques de almacenamiento utilizados durante la gestión pasada, lo que afectó ciertos volúmenes de combustible.
Como medida correctiva, el Gobierno dispuso ajustes en el proceso de mezcla, con menor proporción de etanol y mayor control de calidad del carburante. Además, se modificó el sistema de estabilización de la gasolina, trasladando este procedimiento directamente a las refinerías de YPFB para reducir riesgos en la cadena de suministro.
El presidente de YPFB, Yussef Akly, aseguró que la situación ya está controlada y que se ejecutó una revisión integral en toda la cadena, desde el ingreso del combustible hasta su distribución final. Indicó que el problema se presentó de forma puntual en algunas regiones y afirmó que, con las correcciones aplicadas, no se prevé que vuelvan a registrarse fallas similares.



