El Gobierno denunció este viernes agresiones al personal de salud y la obstrucción del traslado de pacientes e insumos médicos en rutas bloqueadas del país, hechos que pusieron en riesgo la vida de mujeres embarazadas, personas con enfermedades de base y pacientes en estado crítico.
La ministra de Salud, Marcela Flores, informó que en distintos puntos del país ambulancias fueron interceptadas, golpeadas y obligadas a detenerse, mientras médicos y conductores sufrieron agresiones físicas y verbales, incluyendo chicotazos y amenazas.
Según la autoridad, incluso camiones que transportaban oxígeno médico quedaron varados debido a los bloqueos, lo que compromete la atención hospitalaria. En uno de los casos, el 9 de enero por la tarde, dos ambulancias con personal médico intentaron evacuar pacientes desde la zona de Senkata, pero fueron detenidas por bloqueadores que exigieron revisiones forzadas de los vehículos y pusieron en duda la gravedad de los pacientes.
Flores denunció que en algunos puntos los bloqueadores, presuntamente en estado de ebriedad, exigieron gasolina, dinero y hojas de coca para permitir el paso, y que en otros casos fue necesario solicitar apoyo policial para atender emergencias.
“El tránsito de las ambulancias no puede ser interrumpido bajo ninguna circunstancia. Las ambulancias no pueden ser agredidas”, remarcó la ministra, quien anunció que se presentarán denuncias formales respaldadas con material audiovisual.
El Ministerio de Salud activó el Sistema Único de Salud (SUS) y los centros de coordinación de emergencias para atender los casos afectados, mientras reiteró el llamado a respetar el paso irrestricto del personal sanitario en medio de las movilizaciones.



