El Ministerio de Economía confirmó la aplicación de una nueva escala salarial y la reducción de planillas en todas las instituciones del Estado. Esta determinación surge como parte del Decreto Supremo 5503, norma que también establece el incremento en el precio de los combustibles. Según la autoridad del área, la medida busca estabilizar las finanzas públicas y responde a la demanda social de austeridad ante la situación financiera que atraviesa el país.
La normativa prohíbe de forma estricta nuevas contrataciones de personal y congela cualquier incremento salarial para la gestión 2026. Bajo este nuevo marco legal, cada entidad y empresa pública debe presentar un plan de racionalización de cargos y optimización de recursos humanos. El objetivo central apunta a la disminución del gasto corriente al mínimo operativo, bajo la premisa de mantener la continuidad de los servicios esenciales sin excesos presupuestarios.
El titular de Economía, José Gabriel Espinoza, instó a la población a revisar el contenido íntegro del decreto para evitar desinformación sobre el alcance de las reformas. La autoridad defendió la transparencia de la norma y aseguró que el ajuste recae sobre la estructura estatal y no sobre la ciudadanía. Estas acciones forman parte de una estrategia de responsabilidad fiscal que intenta proteger los recursos públicos en un escenario de alta presión económica.
El ajuste en el aparato estatal coincide con la vigencia de los nuevos precios de la gasolina y el diésel, fijados en Bs 6,96 y Bs 9,80 respectivamente. Mientras diversos sectores sociales mantienen protestas en contra de estas reformas, el Gobierno ratifica que los cambios son irreversibles para garantizar la sostenibilidad del país. Las instituciones tienen ahora la tarea de adecuarse a los límites financieros que defina el Tesoro General de la Nación.



