La reunión entre representantes del Gobierno y el sector panificador de La Paz concluyó cerca de las 22:00 con la determinación de establecer un precio de 0,80 bolivianos por unidad. El ajuste se aplicó desde la noche del miércoles y mantiene el peso del pan en 60 gramos, luego de que ambas partes acordaron levantar la subvención estatal.
Dirigentes panificadores indicaron que el incremento busca dinamizar la economía del sector y afirmaron que independientes y federados alcanzaron un consenso. Añadieron que la devolución de los aportes correspondientes a la harina subvencionada se ejecutará con la llegada del nuevo gerente de Emapa, responsable de la administración de esos recursos.
El anuncio generó rechazo en organizaciones sociales de El Alto, cuyo representante, Gregorio Gomes, cuestionó el ajuste y pidió acciones municipales contra panaderías que apliquen el nuevo precio. Sectores críticos señalaron que el incremento se suma al encarecimiento de servicios básicos y afecta a familias con menores ingresos.
El debate se amplió tras conocerse que panificadores de otras regiones, como Cochabamba, también definieron vender el pan a 0,80 bolivianos. Las autoridades nacionales informaron que se realizarán controles y que cualquier irregularidad será evaluada en el marco de las normas municipales y del abastecimiento de alimentos.



