Las autoridades de Hong Kong confirmaron que el incendio que devastó siete edificios del complejo residencial Wang Fuk Court dejó 44 fallecidos, más de 80 heridos y 279 desaparecidos. El siniestro, iniciado la tarde del miércoles en el distrito de Tai Po, se convirtió en el más letal en tres décadas en la región.
El fuego avanzó con extrema rapidez por los andamios de bambú y materiales de obra, lo que elevó la alarma del nivel 1 al 5 en menos de cinco horas. Cerca de 900 bomberos continúan desplegados en la zona y ya controlaron los incendios en cuatro de los siete bloques afectados.
Tres personas vinculadas a la empresa contratista Prestige Construction & Engineering fueron detenidas por presunta negligencia grave. La Policía sostiene que el uso de materiales inflamables facilitó la propagación de las llamas y aumentó el número de víctimas.
La emergencia provocó la activación de protocolos en nueve hospitales y llevó al jefe del Ejecutivo, John Lee, a suspender la campaña pública para las elecciones legislativas. Las autoridades anunciaron inspecciones inmediatas a materiales de andamiaje en toda la región mientras persisten columnas de humo en distintos niveles del complejo.



