Los jubilados esperan que el Gobierno cumpla el compromiso electoral de incrementar la Renta Dignidad a 500 bolivianos desde enero. El ejecutivo del sector, Rodolfo Ayala, indicó que este ajuste marcaría el inicio de una subida progresiva que tendría como meta alcanzar los 2.000 bolivianos al final de la gestión.Ayala afirmó que el aumento es necesario para enfrentar el costo creciente de la canasta familiar, que afecta con mayor intensidad a los adultos mayores. Recordó que el partido de gobierno se comprometió a efectuar el pago “como sea”, por lo que confía en que la propuesta se concrete en los plazos anunciados.El dirigente señaló que los jubilados mantendrán una postura abierta al diálogo y no asumirán medidas de presión. Sin embargo, insistió en que el Ejecutivo debe honrar la promesa realizada durante la campaña.El sector considera que el objetivo final es que la Renta Dignidad llegue a los 2.000 bolivianos al cierre del periodo de gobierno, tal como fue planteado en la agenda política original.



