Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que retiró a 410 funcionarios como parte de una reestructuración interna. La estatal petrolera señaló que la medida responde a un plan de ajuste técnico destinado a reforzar el control institucional y ordenar su estructura administrativa.
La empresa estatal reportó cambios de cargos jerárquicos hacia funciones de menor responsabilidad y detectó presuntos casos de nepotismo. Según el informe oficial, varios trabajadores enfrentan procesos administrativos y legales por supuestas afectaciones a las operaciones de la compañía, algunos con medidas cautelares en curso.
El presidente de YPFB, Yussef Akly Flores, afirmó que la revisión interna apunta a corregir designaciones irregulares y garantizar una gestión basada en criterios técnicos. Un reporte de la Gerencia de Talento Humano identificó nombramientos observados en el Comité Mixto de Higiene y Seguridad, los cuales están bajo análisis jurídico para su posible anulación.
La petrolera también revisa perfiles profesionales y documentación de su personal para verificar requisitos y funciones asignadas. En paralelo, el Gobierno anunció investigaciones sobre presuntos hechos que habrían perjudicado la operatividad de la empresa estratégica, con la advertencia de aplicar sanciones conforme a ley.



