Mototaxistas y taxistas figuran como los primeros sectores considerados para acceder al seguro solidario activado por el Gobierno ante daños mecánicos atribuidos a gasolina “desestabilizada”. La priorización surgió en mesas de trabajo entre YPFB y organizaciones del transporte urbano, tras reportes de fallas en vehículos que cargaron combustible en los últimos días.
El esquema aún no cuenta con un reglamento oficial difundido en portales institucionales. Sin embargo, en las reuniones técnicas se definieron lineamientos operativos para canalizar reclamos ante la aseguradora Unibienes, entidad encargada de cubrir las reparaciones determinadas por peritaje.
Autoridades precisaron que el mecanismo no contempla pagos directos en efectivo. El seguro cubre arreglos en talleres autorizados y solo procede cuando un informe técnico establece vínculo entre el daño y el carburante. El trámite se gestionará mediante ajustadores y centros mecánicos habilitados.
Entre los requisitos acordados se incluyen RUAT o certificación de afiliación, SOAT vigente, documento de identidad, declaración jurada, datos bancarios o billetera móvil, comprobantes de reparación y registro del taller interviniente. Aunque otros vehículos particulares podrán presentar solicitudes, la atención inicial se concentra en trabajadores del transporte que dependen de sus motorizados para generar ingresos.



