El Gobierno declaró Emergencia Energética y Social en todo el territorio nacional mediante el Decreto Supremo 5517. La decisión responde al proceso inflacionario, la escasez de dólares y las dificultades en el abastecimiento de combustibles. La norma fue aprobada por el presidente Rodrigo Paz Pereira junto a su gabinete ministerial.
El decreto apunta a garantizar el suministro continuo de energía y carburantes, además de impulsar la producción y sostener la actividad económica. Como parte de las medidas, se autoriza a personas naturales y empresas privadas a importar, vender y comercializar derivados del petróleo a precio de importación o preterminal.
La disposición también suspende de forma temporal al diésel de la lista de sustancias controladas. Esta medida busca asegurar el abastecimiento oportuno de combustibles para el transporte, el sector productivo y áreas consideradas estratégicas para el país.
Según el contenido de la norma, la emergencia tendrá una vigencia de un año. El Ejecutivo prevé que este paquete contribuya a la recuperación económica y brinde mayor certidumbre a la población frente al actual contexto financiero y energético.



