El presidente Rodrigo Paz afirmó este lunes que un grupo de 50 dirigentes sindicales percibe ingresos anuales superiores a 18 millones de dólares, producto de beneficios ligados a los fueros sindicales. La declaración se dio durante el acto de inauguración del año judicial, realizado en la ciudad de Sucre.
Según el mandatario, el monto administrado por ese grupo supera el presupuesto anual de al menos 213 municipios del país. En ese contexto, cuestionó que los mismos dirigentes participen de las movilizaciones impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y, de forma paralela, soliciten mayores recursos al Estado.
Paz anunció que el Gobierno prepara ajustes normativos para que los aportes sindicales pasen a un régimen voluntario. Explicó que la medida apunta a transparentar el uso de recursos y a corregir distorsiones en el sistema de financiamiento de las organizaciones laborales.
Las declaraciones se producen en medio de las protestas contra el Decreto Supremo 5503, norma que elimina la subvención a los combustibles y establece disposiciones en materia social y económica. El Ejecutivo convocó a un diálogo con la dirigencia sindical y otros sectores para abordar el alcance del decreto y sus efectos.



