La dirigencia de los mineros asalariados se retiró la tarde de este martes de la Casa Grande del Pueblo luego de una reunión con autoridades del Gobierno. El encuentro se centró en el Decreto Supremo 5503, norma que elimina la subvención a la gasolina y al diésel y que motivó movilizaciones en la ciudad de La Paz.
Tras salir del edificio gubernamental, los representantes del sector evitaron brindar información sobre los resultados del diálogo. No se conocieron acuerdos ni definiciones oficiales sobre la continuidad de las negociaciones relacionadas con la norma cuestionada.
El dirigente Andrés Paye señaló que, por determinación interna, será la Central Obrera Boliviana la encargada de informar sobre el contenido de la reunión. La declaración se dio ante consultas de la prensa sobre un posible quiebre en el diálogo con el Ejecutivo.
Los mineros asalariados mantienen su rechazo al Decreto Supremo 5503 y continúan con medidas de presión junto a otros sectores sociales. El conflicto por la política de carburantes sigue en agenda y genera expectativa sobre futuras decisiones del Gobierno y de las organizaciones movilizadas.



