El presidente Rodrigo Paz promulgó un decreto supremo que declara la emergencia nacional en todo el territorio boliviano ante el avance del fenómeno climático denominado Súper Niño. La disposición gubernamental busca agilizar la consecución de ayuda financiera y logística por parte de organismos internacionales, además de movilizar recursos económicos y contingentes de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana. El primer mandatario confirmó afectaciones por sequía en 63 comunidades del país.
Durante su alocución en el canal estatal, la autoridad remarcó la importancia de asumir acciones preventivas junto a gobernaciones y alcaldías para enfrentar eventos climáticos extremos como riadas y escasez de agua. La estrategia oficial contempla la distribución de insumos básicos y forraje a fin de proteger la producción ganadera y agrícola de las familias damnificadas en las regiones vulnerables.
Respecto a la preservación ambiental, la Jefatura de Estado contrapuso la reducción de incendios forestales lograda en la presente gestión, donde la superficie quemada bordea las 70.000 hectáreas frente a las 2,6 millones registradas la temporada pasada. Finalmente, la administración central convocó a la unidad de la ciudadanía para superar las eventualidades climáticas anunciadas para los próximos meses.



