El presidente Rodrigo Paz pidió este jueves ante la Asamblea General de la ONU a los países en conflicto terminar las confrontaciones y advirtió que sus efectos golpean con mayor fuerza a la población de menores ingresos, especialmente por el costo del combustible y la energía.
Durante su intervención, Paz afirmó que Bolivia atravesó 53 días de bloqueos y sostuvo que su Gobierno recurrió al diálogo para resolver la conflictividad. También planteó una nueva agenda internacional centrada en energía, minerales críticos, industrialización, infraestructura, agua, seguridad alimentaria, salud y tecnología.
El mandatario vinculó el escenario internacional con el incremento de los precios del petróleo y la situación de los combustibles en Bolivia. El Gobierno retiró la subvención al diésel y estableció un precio de Bs 17,95 por litro, medida que es rechazada por sectores del transporte.



