A un mes de la vigencia del Estado de excepción, dirigentes cívicos y del transporte afirmaron que la escasez de diésel continúa y que las filas en los surtidores persisten en distintas regiones del país. Los sectores sostienen que la situación afecta el normal desarrollo de sus actividades pese a que las carreteras permanecen expeditas.
El presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, señaló que la crisis para los productores no fue resuelta. Por su parte, el transporte federado anunció un ampliado nacional para analizar la falta de combustible y definir posibles medidas, al considerar que el plazo otorgado al Gobierno concluyó sin resultados.
En La Paz, la Confederación de Transporte Pesado indicó que el sector opera al 30% de su capacidad debido a la distribución irregular de diésel. El Gobierno y YPFB atribuyeron anteriormente el desabastecimiento a las afectaciones provocadas por los bloqueos registrados durante 53 días.



