El Gobierno de Chile concretó la expulsión de 40 ciudadanos extranjeros hacia Bolivia, Ecuador y Colombia a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea. Este operativo incluye a 28 personas sancionadas por la vía administrativa y a 12 por causas judiciales. Entre los deportados por delitos existen procesamientos por robo con violencia, tenencia de armas, tráfico de drogas y abuso sexual, según confirmó la Dirección de Migraciones.
Con este traslado, la administración de José Antonio Kast registra un total de 1.174 expulsiones en lo que va de 2026. Las autoridades del Interior destacaron que los siete vuelos realizados en cuatro meses de gestión representan un tercio de las operaciones ejecutadas durante los cuatro años del periodo presidencial anterior. El balance oficial contrasta con las cifras de 2025, año en el cual las deportaciones sumaron 1.117 casos.
La medida forma parte de la estrategia fronteriza del actual mandatario, quien ejecuta la construcción de una zanja en el desierto de Atacama, en los límites con Perú y Bolivia. Asimismo, el Ejecutivo promueve un proyecto de ley para tipificar la migración irregular como un delito, en un contexto donde más de 330.000 extranjeros permanecen en situación ilegal dentro del territorio chileno.



