Diversos sectores sociales y sindicales comenzaron a respaldar públicamente una solución negociada al conflicto que atraviesa el país. Entre ellos figuran las centrales obreras departamentales de Cochabamba, Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca y Potosí, además de trabajadores petroleros, fabriles, juntas vecinales y jubilados.
Las organizaciones coincidieron en la necesidad de abrir espacios de diálogo para superar la crisis. En El Alto, varios distritos vecinales se apartaron de las medidas de presión y el fin de semana se levantaron bloqueos en sectores como Senkata y Apacheta. El transporte pesado y sindicatos del transporte urbano e interprovincial también expresaron su rechazo a la continuidad de los cortes de ruta.
En paralelo, la Administradora Boliviana de Carreteras reportó 50 puntos de bloqueo en cinco departamentos, una cifra menor a la registrada en semanas anteriores. Mientras crecen los pedidos de concertación, sectores movilizados mantienen sus demandas y la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz.



