El Magisterio Rural Boliviano se declaró en estado de emergencia tras la ruptura del diálogo con el Gobierno sobre el anteproyecto de descentralización educativa. El ejecutivo nacional del sector, Williams Mendoza, afirmó que las autoridades no entregaron el documento solicitado para su análisis y observaciones.
Mendoza explicó que la reunión con representantes del Ministerio de Educación y otros viceministerios debía permitir debatir la propuesta y exponer los argumentos del sector contra el traspaso de la administración educativa a las gobernaciones. Ante la falta del documento y el presunto incumplimiento de acuerdos previos, los dirigentes decidieron abandonar el encuentro.
El magisterio anunció que convocará a sus ejecutivos departamentales y regionales para definir estrategias y posibles medidas de presión. Por el momento, el sector mantiene el estado de emergencia y prevé determinar sus próximas acciones en una reunión orgánica nacional.



