La Policía Boliviana hará cumplir las disposiciones del estado de excepción con la finalidad de resguardar la libre circulación vial frente a la marcha convocada por el sector evista para el 13 de octubre. El comandante departamental, Ricardo Terrazas, ratificó el despliegue de controles policiales preventivos para evitar el cierre de carreteras y garantizar el estricto cumplimiento de las normas vigentes durante la medida excepcional.
En respuesta a la advertencia institucional, el dirigente campesino Jerson Murillo ratificó la movilización y señaló de forma abierta que el propósito de la medida es la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Asimismo, el representante mencionó a Caracollo, Patacamaya y La Huachaca como probables puntos de concentración para el posterior avance de la columna de manifestantes con rumbo a la ciudad de La Paz.
El escenario genera tensión entre las partes movilizadas y el Órgano Ejecutivo en medio de restricciones destinadas a preservar el orden público. Mientras los sectores afines a Evo Morales mantienen la convocatoria para la fecha fijada, las fuerzas de seguridad anticipan acciones dentro del marco legal para impedir alteraciones al tránsito en las carreteras del país.



