El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, participó en el reconocimiento de José Armando Urioste como nuevo Fiscal General del Estado interino, designado por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Durante el acto, el mandatario planteó cuatro metas centrales para la gestión: recuperar la institucionalidad, la credibilidad, la independencia del Ministerio Público y poner en marcha una transición orientada a la transformación de la entidad.
El jefe de Estado señaló que la administración de justicia enfrentó una etapa de debilitamiento de la confianza ciudadana y aseguró que la institución fue utilizada por intereses políticos y económicos. En respuesta, destacó la necesidad de enfocar la labor de los fiscales estrictamente en el cumplimiento de la ley y en el servicio a la ciudadanía boliviana.
Por su parte, Urioste agradeció el respaldo legislativo obtenido de manera amplia entre oficialismo y oposición y comprometió un trabajo enfocado en limpiar la imagen de la entidad durante los primeros noventa días. El nuevo titular garantizó independencia frente a presiones sectoriales y anunció el inicio de un programa de reformas y ordenamiento institucional.



