El fenómeno del Super Niño llegó a Bolivia hace tres meses y extenderá sus efectos hasta abril de 2027, según el investigador del Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Recursos Naturales de la UMSA, David Cruz Choque. El experto explicó que los mayores impactos se registrarán entre octubre y diciembre del presente año, con un nivel de severidad comparable al evento climático de los años 1982 y 1983. Asimismo, el docente universitario detalló que las zonas altas del país enfrentarán sequías extremas, mientras las regiones bajas registrarán inundaciones y la Amazonía sufrirá olas de calor.
El incremento de las temperaturas secará grandes extensiones de masa forestal, situación que elevará el riesgo de incendios de gran magnitud en el norte boliviano. Por este motivo, el especialista sugirió a los productores agrícolas economizar el agua de riego y trasladar cultivos hacia laderas con menor riesgo de afectación por lluvias. De la misma manera, la Facultad de Agronomía emitió una alerta temprana orientada a aplicar medidas de mitigación para proteger la producción en el sector rural.
Cruz advirtió sobre la posibilidad de una crisis alimentaria provocada por la suma del fenómeno climático con la actual coyuntura económica del país. El investigador lamentó la falta de convocatoria por parte de las autoridades gubernamentales para coordinar acciones preventivas en base a los estudios de la UMSA. Finalmente, el docente recomendó aprovechar la humedad residual de las nevadas para reducir las afectaciones en el territorio nacional.



