Dos recién nacidas que permanecían internadas en el Hospital Teresa de Calcuta de Potosí fueron sometidas a una prueba genética de ADN para establecer con certeza la identidad de cada bebé y su vínculo con sus respectivas madres.
Las niñas nacieron el mismo día y fueron ingresadas a neonatología por un cuadro de hiperbilirrubinemia. Una nació por cesárea y la otra mediante parto normal, mientras el personal inicialmente tomó como referencia sus características físicas para identificarlas.
Ante la duda, se realizaron análisis de grupo sanguíneo y otros estudios, pero finalmente se recurrió a una prueba de ADN. El resultado, conocido después de aproximadamente 15 a 16 días, permitió confirmar la identidad de ambas recién nacidas.



