El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, defendió la eliminación de la subvención al diésel durante una conferencia de prensa en Santa Cruz. La autoridad calificó el ajuste como una medida necesaria ante un modelo económico insostenible que acumuló pérdidas superiores a los 50.000 millones de dólares en dos décadas. Asimismo, sostuvo que la decisión de la administración actual busca sincerar la economía del país por encima de cualquier cálculo político.
El Gobierno señaló que la retirada del subsidio desarticula el negocio del contrabando de combustible en las zonas fronterizas. Según la autoridad, el diferencial de precios alimentaba redes de reventa ilícita a costos de entre 15 y 20 bolivianos. Con la nivelación de precios, el Ejecutivo busca frenar el desvío de recursos públicos hacia actividades ilegales.
Para amortiguar el impacto en el costo del pasaje urbano e interdepartamental, el Ministerio de Obras Públicas presentó un plan de reconversión de buses a Gas Natural Vehicular (GNV). El Gobierno instaló mesas técnicas de trabajo junto a transportistas, alcaldías y gobernaciones para implementar el cambio de carburante y evitar el alza en las tarifas.



