El Gobierno nacional hizo oficial la eliminación definitiva de la subvención al diésel para nivelar su precio con el mercado internacional y frenar un gasto estatal de 55 millones de dólares semanales. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, explicó que la medida busca combatir el contrabando de combustibles y cortar el esquema de corrupción financiado con las reservas internacionales durante gestiones anteriores. Asimismo, remarcó que la crisis de abastecimiento responde a una baja en la producción mundial del carburante que afecta a diversos países de la región y el mundo.
Para amortiguar el impacto económico y evitar la especulación de precios en el mercado local, el Ejecutivo aplicará un paquete de 10 medidas de alivio social dirigidas a los sectores más vulnerables. Las autoridades entablaron mesas de diálogo con representantes del transporte urbano e internacional para coordinar regulaciones diferenciadas. De igual manera, Gálvez solicitó a los gobiernos municipales y departamentales la suma de esfuerzos para implementar controles estrictos sobre el costo de la canasta básica.
Por último, el portavoz gubernamental rechazó las amenazas de bloqueos anunciadas desde el Trópico de Cochabamba e identificó motivaciones políticas orientadas a desestabilizar el orden constitucional. Gálvez atribuyó la responsabilidad de la actual crisis financiera al expresidente Evo Morales por la falta de inversión durante su gestión. Frente a este panorama, la administración actual ratificó su compromiso de buscar soluciones mediante el diálogo continuo con los sectores productivos para garantizar la estabilidad económica del país.



