Una cadena de estaciones de servicio inició este viernes la venta de combustible importado desde Argentina y Paraguay en dos de sus surtidores en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. El producto se comercializa a precio internacional: el litro de gasolina cuesta Bs 18,40 y el de diésel, Bs 21,59, montos que además son variables.
La medida se produce en medio de meses de irregularidades en la distribución de combustibles por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), situación que provocó largas filas de vehículos y reclamos constantes de los conductores. Ante este escenario, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, señaló que el Gobierno nacional facilitará los trámites para los importadores privados de combustible.
«A los importadores: vamos a facilitar todos los trámites. Ellos tienen que traer combustible al país», afirmó Zamora en conferencia de prensa. El ministro añadió que los aspectos arancelarios y tributarios del proceso deberán ser analizados por el Ministerio de Economía.



